Raquel Kleber.
This week we had the fascinating experience of going to a village called Caimito, west side of Nicaragua. The several hours we spent to get there were totally rewarding. The community was waiting for us with songs and plays about Easter. We were under a 40ºC sun surrounded by those gracious people that had nothing but faith and the desire to move on.
I will take the smile of those kids with me forever. I am proud of belonging to this organization that cares for people like them.
Today the 12 young leaders have the challenge to coordinate a social program in their communities. We certainly wil not change the entire world. But we may possibly change the life of a few people.
Martin Diaz.
Experiencias sobre el entrenamiento mundial de de la Federación Luterana Mundial para jóvenes lideres:
El trabajo de estudio y análisis sobre las necesidades de cada una de nuestras comunidades ha sido ardua durante estos ocho dÃas, pero realmente hemos tenido la oportunidad de compartir las similitudes y diferencias entre nuestros paÃses, y al analizar de una manera profunda nuestros paÃses, nos damos cuenta que tenemos problemas y necesidades muy semejantes.
Este entrenamiento regional en Nicaragua se realiza de manera muy oportuna, pues nos encontramos en una crisis civilizatoria que golpeara de manera mas dura a los pueblos latinoamericanos y como Luteranos tenemos el compromiso histórico y teológico para hacer nuestro el sufrimiento del pueblo, esta semana en Nicaragua jóvenes lideres de comunidades Luteranas de toda América nos hemos unido para definir las acciones a tomar para cambiar y mejorar cada una de las realidades de nuestras comunidades.
Nosotros sabemos que como jóvenes no somos el futuro, sino el presente y esto nos Ãnsita a luchar de manera mas comprometida con nuestras iglesias pues sabemos que el dÃa a dÃa no se puede desperdiciar y eso, simple mente eso, es lo que hemos logrado en estos dÃas, darnos cuenta de esa realidad, de la realidad que somos indispensables para el proyecto del triunfo del evangelio en cada una de nuestras iglesias, pues somos el espÃritu de la iglesia luterana y de cada una de nuestras comunidades.
